viernes, 30 de septiembre de 2016

LA PAZ Y LA GUERRA SON ESTILOS DE VIDA HUMANA!


CUANDO LE DIGO SI A LA PAZ LE DIGO SI AL SEÑOR JESUCRISTO

Estas palabras que he escrito y que invito a mis amigos, los que compartimos este medio de comunicación de las redes sociales en este año del siglo XXI dc, a que lean, no por su importancia literaria u otro grado que la humanidad le dé; las tomo como la aplicación que entendí de un sermón que mi líder en la fe Cristiana nos enseñó y va dirigido primeramente a los creyentes cristianos y desde luego, a las personas que por la Gracia de Dios reciban el afán y revelación del Espíritu Santo de Dios y aun para los escépticos.

El objetivo es estas palabras es dejar en los lectores un cuestionamiento a cerca del evento magno que nosotros los ciudadanos Colombianos, debemos engrandecer con nuestra participación el día domingo 2 de octubre de 2016.

Con mucho respeto lo hago pero también con la vehemencia y fe que Mi Dios me ha ayudado a fortalecer hasta este momento de mi vida.

Antes de escuchar este sermón mi decisión respecto al plebiscito por la Paz, propuesto por el gobierno nacional, era y es a la fecha por el SI, independiente del texto de los acuerdos firmados. Yo podría argumentar muchas razones personales políticas, morales, ética, de acuerdo con mis experiencias vividas en este mi país, con las cuales me atrevería a exhortar a las personas a votar por esta decisión; sin embargo, con base en estas palabras revelacionales solo me sustentaré en lo expresado en la Palabra de Dios.

Muchas personas colombianas que manifiestan ser de credo cristiano, en este momento, no apoyan el SÍ en el plebiscito por la Paz por diferentes razones, también políticas y de conceptos de justicia, moral y ética, lo cual los tiene confundidos con el acuerdo firmado entre el Gobierno Nacional (No es solo el Presidente) y los jefes de la guerrilla de las FARC, y no han tenido en cuenta lo que el Señor Jesucristo nos pide que practiquemos cuando decimos ser creyentes en Él, es decir, que si fuéramos obedientes al Señor Jesucristo no tendríamos dudas en decir SI al plebiscito por la Paz.

Muchos dicen que la fe cristiana – que muchos unifican en el concepto de religión- no debe involucrarse en la política, lo cual es totalmente equivocado. Precisamente porque la política es el tratamiento del hombre por el hombre a través de los derechos y deberes civiles y de convivencia que como comunidad humana debemos tener, y siendo el hombre y el medio donde se desenvuelve, creación de Dios y la vida proveniente de Dios, es necesario que Él esté ahí siempre.

Recurro a algunos versículos de la Palabra de Dios con base en los cuales nosotros los creyentes debemos fundamentar nuestro voto por el SI, si se trata de fundamentar nuestra decisión, ya que siendo nuestra fe una relación individual de cada uno de nosotros con nuestro Señor Jesucristo, es una decisión personal que afecta a todo el pueblo.

VERSICULOS DE LA BIBLIA
COMENTARIOS
APLICACIÓN/BENDICION
Salmo 133  1!!Mirad cuán bueno y cuán delicioso es
    Habitar los hermanos juntos en armonía!
Es como el buen óleo sobre la cabeza,
El cual desciende sobre la barba,
La barba de Aarón,
Y baja hasta el borde de sus vestiduras;
Como el rocío de Hermón,
Que desciende sobre los montes de Sion;
Porque allí envía Jehová bendición,
Y vida eterna
Estas son palabras escritas por un hombre de guerra: David. Pero que fue un fiel servidor del SEÑOR JEHOVA, y para el pensamiento humano y más hoy en día, son contradictorias y no podrían estar en un hombre de guerra. Sin embargo Dios permitió que éstas estuvieran y quedaran escritas hasta hoy en la Biblia como parte de SU PALABRA, porque este hombre fue su amigo y cumplió con lo más importante para DIOS, que le obedeciera y siempre recurriera a Él en esos momentos, como los de nosotros, son de decisiones de encrucijadas humanas.
Por muy belicosos que seamos todos deseamos vivir en paz.
Y en estos versículos vemos como LA PAZ se relaciona con:
LA UNCIÓN y
CON LA PROSPERIDAD
¡Porque allí donde hay paz Dios envía bendición y Vida Eterna!
En la Biblia se comienza a hablar de Paz a través de la relación del hombre con Dios, a través de sacrificios, y en Levítico 3, se puede ver la religiosidad de esta relación. Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Isaías 26:3
En este aparte Dios invita a su Pueblo escogido a mostrar su estado de paz con Él, a través de estos sacrificios.
Desde estos inicios relacionales con Dios nos pide que debemos estar primero en paz con Él y seguidamente y a la par con nosotros mismos, con los demás.
Dios siempre nos ha prometido que ante el arrepentimiento de nosotros ÉL se olvida de nuestros pecados y nos pide de esta misma forma actuemos con nosotros mismos y con los demás.
11 Jehová dará poder a su pueblo;
Jehová bendecirá a su pueblo con paz.
Salmos 29:11
Dios siempre prometió la Paz porque estábamos sin ella.
La Paz es un REGALO de DIOS.
15 Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios. 1 Corintios 7:15 (RVR1960)
Dios nos llama a que vivíamos en Paz
Entre la paz y la guerra, Dios nos llama a la paz como sus hijos que somos los que confesamos la fe en Él.
 
50 Buena es la sal; más si la sal se hace insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros mismos; y tened paz los unos con los otros. Marcos 9:50
Como la sal que le coloca sabor a los alimentos, así nos pide DIOS, a cada uno de nosotros, que le coloquemos sabor a nuestras interrelaciones personales.
Y para poder disfrutar ese sabor debemos vivir en paz.
Aquí en este pasaje Jesús nos exhorta a que mantengamos la NORMA CRISTIANA de vivir en Paz compartiendo nuestras vidas.
18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. Romanos 12:18
Estas palabras y ordenanzas de Dios nos invitan a que tengamos como un estilo de vida, vivir en paz con nuestros congéneres y la creación que nos rodea. Nos invita a que vivamos en SANTIDAD y que LA PAZ sea integrante primordial de esta santidad, amándola, deseándola y practicándola en todo momento.
Escuchamos muchas voces y no la de nuestro DIOS. Escuchamos a los que tergiversan la verdad, a los vengativos, a los generadores de violencia…por eso en cuanto dependa de nosotros sigamos lo que contribuya a la Paz… ¡LA PAZ ES UNA OBLIGACION A CUMPLIR POR NOSOTROS!
19 Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación. Romanos 14:19
14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Hebreos 12:14
17 Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Santiago 3:17
No hay un sabio que no hable de la Paz.
La Sabiduría de Dios siempre es pacificadora.
El Pacificador es El Hijo de Dios, y si por Él fuimos elevados a la categoría de Hijos de Dios, también lo debemos ser.
Un pacifista es el que habla de la paz, y de la convivencia y de su conveniencia; un PACIFICADOR es el que LA PRACTICA, el que hace por ella, el que obedece las verdades que Jesucristo nos dejó y enseñó.
El REINO DE DIOS ES PAZ, y para vivir en este Reino hay que ser PACIFICADOR es decir un SERVIDOR DE CRISTO y de esta manera SER AGRADABLE A DIOS.
Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.  Mateo 5:9
17 porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.
18 Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres. Romanos 14:17-18
 
23 Tomó, pues, Josué toda la tierra, conforme a todo lo que Jehová había dicho a Moisés; y la entregó Josué a los israelitas por herencia conforme a su distribución según sus tribus; y la tierra descansó de la guerra.  Josué 11:23
 
Cuando una comunidad, país, viven en paz…sus territorios descansan.
Si una familia….la armonía familiar y a la alegría es una constante entre sus integrantes…la creatividad y la permanente promoción de ideas y obtención de triunfos y logros.
Y la tierra en reposo le permite a la sociedad, a los integrantes de la misma también tener:
REPOSO
JUSTICIA
SEGURIDAD
 
11 Y reposó la tierra cuarenta años; y murió Otoniel hijo de Cenaz. Jueces 3:11
 
30 Así fue subyugado Moab aquel día bajo la mano de Israel; y reposó la tierra ochenta años. Jueces 3:30
31 Así perezcan todos tus enemigos, oh Jehová;
Mas los que te aman, sean como el sol cuando sale en su fuerza.  Y la tierra reposó cuarenta años.
Jueces 5:31
 
28 Así fue subyugado Madián delante de los hijos de Israel, y nunca más volvió a levantar cabeza. Y reposó la tierra cuarenta años en los días de Gedeón. Jueces 8:28
17 Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre. Isaías 32:17
Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Isaías 9:6
Y cuando el hombre no fue capaz de salir de su estado de violencia y constante pecado de desobediencia, DIOS envió a la tierra
AL ADMIRABLE
AL CONSEJERO
AL PRINCIPE DE PAZ: AL SEÑOR JESUCRISTO
Y a través de ÉL, DIOS restableció la relación directa del ser humano con ÉL MISMO.
Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.  Isaías 53:5
El SEÑOR JESUCRISTO nos mostró que ÉL ES EL DUEÑO DE TODO hasta de nuestros pecados, y a través de su muerte, nos dio el perdón de pecados y a través de su resurrección y triunfo sobre la muerte nos dio la gracia de la salvación eterna, cuando confesamos que EL ES EL SEÑOR.
 
JESUCRISTO a través de su testimonio de vida nos enseñó de cómo debemos vivir en esta tierra: Viviendo una relación permanente con nuestro DIOS, su PADRE, con el SEÑOR JESUCRISTO y con todos los demás que cohabitamos esta tierra.
 
 
 
Y EL LEGADO QUE  NOS DEJO ES:
LA PAZ
 
Y si a ESTE es el que seguimos, si a ESTE es al que le CREEMOS y si a ESTE es al que OBEDECEMOS y si ESTE es el CAMINO DE LA SALVACIÓN, y si ESTE es EL PRINCIPE DE PAZ, ¿Cuál es el problema que tenemos con participar de todos los propósitos de PAZ que se desarrollen en Colombia y en el mundo?
 
36 Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; éste es Señor de todos. Hechos 10:36
13 Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: 14 !!Gloria a Dios en las alturas,
Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!
  Lucas 2:13-14
27 La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. Juan 14:27
SI EL SEÑOR JESUCRISTO SACRIFICO SU VIDA PARA QUE FUERAMOS LIBRES DEL PECADO COMETIDO Y SER COHEREDEROS CON ÉL DEL REINO DE DIOS, ¿PORQUE YO O USTED NO PODEMOS CONTRIBUIR A QUE TENGAMOS UNA OPORTUNIDAD PARA A CURAR HERIDAS Y COMENZAR EL PROCESO DE SANACION.?
 
SI ORAMOS PARA QUE ESTOS HOMBRES SE PUSIERAN DE ACUERDO, SIGAMOS ORANDO PARA QUE SIGAMOS DESARMANDO NUESTROS CORAZONES...
 
ASI QUE LOS INVITO A QUE DISFRUTEMOS DEL LEGADO QUE JESUCRISTO NOS DEJÓ: LA PAZ; Y comprometámonos con desarrollar el acuerdo entre todos y propiciemos que estos hombres se desarmen y estos otros administren en la VERDAD nuestra nación.
 

jueves, 27 de septiembre de 2012


Les comparto esta reflexión del Doctor Ramiro Valencia Cossio.
Sólo estan creciendo nuestras raices, cuando tenemos dificultades.


Reflexión

Por RAMIRO VALENCIA COSSIO

¿Qué tan profundas son tus raíces?

 

No sé de quién es este texto que les comparto. El autor nos invita a observar la naturaleza y a aprender de ella.

“Tiempo atrás, yo era vecino de un médico, cuyo “hobby” era plantar árboles en el patio de su casa. Me pareció curioso que no regara los brotes que plantaba. Pasé a anotar, que sus árboles estaban demorando mucho en crecer.

Un día, le pregunté si no tenía recelo de que las plantas no crecieran. Fue entonces cuando me descubrió su fantástica teoría.

Me dijo que, si regase las plantas, las raíces se acomodarían en la superficie y esperarían por el agua fácil, que venía de encima. Como no las regaba, los árboles demorarían más para crecer, pero sus raíces tenderían  a migrar hacia lo más profundo, en busca del agua y los nutrientes del subsuelo.

Así, según él, los árboles tendrían raíces profundas y serían más resistentes.   Y agregó que, frecuentemente daba algunas palmadas a sus árboles, con un periódico doblado para que se mantuvieran siempre despiertos y atentos.

Tiempo después fui a vivir a otro país, y nunca más volví a verlo.

Al retornar del exterior, fui a dar una mirada a mi antigua residencia. Al aproximarme, noté un bosque que no había antes. ¡Mi antiguo vecino había realizado su sueño!

Aquel era un día de viento fuerte y helado, en que los árboles de la calle estaban arqueados, como si sufrieran el rigor del invierno. Entretanto, al aproximarme al patio del médico, noté como están sólidos sus árboles: prácticamente no se movían, resistiendo estoicamente aquel fuerte viento.

Las adversidades por las que habían pasado parecían beneficiarlos de un modo que el confort y el tratamiento más fácil jamás habrían conseguido.

Todas las noches, antes de ir a acostarme, doy siempre una mirada a mis hijos.

Observo sus camas y veo como han crecido. Frecuentemente oro para que sus vidas sean fáciles, para que no sufran dificultades y agresiones de este mundo…

He pensado, entretanto, que  es hora de cambiar mis ruegos. Es inevitable que los vientos helados y fuertes nos alcancen. Sé que ellos encontrarán dificultades y que mis deseos de que las dificultades no ocurran, han sido muy ingenuos. Siempre habrá una tempestad en algún momento de nuestras vidas.

Lo mejor es orar para que mis hijos crezcan con raíces profundas, que retiren energía de las mejores fuentes, esas que se encuentran en los lugares más difíciles. Pedimos siempre tener facilidades, pero en verdad necesitamos raíces fuertes, de tal modo que cuando las tempestades lleguen resistamos en vez de ser doblados y barridos”.

 

Mi invitación es a que pienses, ante las ventiscas, los ventarrones o los ciclones de la vida… ¿Qué tan profundas son tus raíces?

 

Transcrito de la revista AVIANCA  N°60 marzo de 2010, Página 24.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

¿Lo qué nos da o lo qué nos deja?

Cada vez que me estoy comiendo una fruta, comienzo, como, creo, lo hacemos todos los humanos, y aún algunos animales, voy seleccionado las semillas, ya sea con la mano o con todo el sistema bucal, porque normalmente estas semillas no tienen el sabor de la fruta, son amargas, duras, otras tienen puntas.
En algún momento me he propuesto recogerlas y prepararlas para sembrarlas, por ejemplo la de la pera, y sembrar un peral hidropónico, o un naranjal, o un mandarinal (¿cómo se denominará un plantío de mandarinas?), y hasta ahora no tengo ninguno de estos cultivos; eso sí he disfrutado una sabrosa naranja, una pera jugosa, una dulce manzana, un delicado aguacate, una nutritiva fresa, una acidodulce mora, ¿y quién no?, y sobre todo en esta tierra maravillosa que Dios nos ha permitido habitar. ¡Costosos casi todos!, claro dependiendo de la época de cosecha. Y ¡cómo algunos insensatos los dejan perder y no los reparten!, porque el sistema de comercialización colombiano de los alimentos perecederos es perverso.
Bueno, lo que quiero decir hoy es que cuando me como una fruta estoy recibiendo un alimento fresco, natural, nutritivo, tanto para mi cuerpo como para mis emociones y sensaciones.
Algunos me los como con la corteza por ser suave, pero a los que tienen esa corteza que nos protege ese tejido jugoso que nos apetece, separo algunas cascaras para hacer una "bebida" medicinal, o como la de la mandarina, me la como y "paso" el sabor fuerte con un buen "casco" de ella misma, y el resto a la basura, y si estoy "juicioso" con el medio ambiente, entonces los selecciono y lo llevo a un lugar donde se pueda utilizar como abono. Pero como normalmente estamos en la ciudad, entonces quedan en una sola bolsa para que la recoja la empresa del aseo. ¿Sí será del aseo?. Bueno en la empresa donde trabajo están los recipientes para poderlos dejar separados, en mi apartamento, NO.
Este esbozo del procedimiento para comer y utilizar una fruta, lo describo, para cuestionarme a cerca de mis comportamientos y hábitos y su afectación con los demás, sobre todo confrontándolo con la lectura bíblica que hoy tuve en la carta del Apóstol Pablo a los Gálatas 5: 22-23 "Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza;". Estos versículos de la Palabra de Dios, me dicen que si yo tengo su Espíritu Santo en mi diario vivir, entonces soy un fruto que tengo las características unidas de amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Y me pregunto, ¿seré yo un fruto así de apetecible para los demás?. Estaré allí dispuesto para satisfacer a muchos, soy motivo de paz donde actúo, cuál de estas cualidades es mi cáscara, cuál mi semilla?. Porque el fruto nos alimenta y nos deja su semilla para que sigan naciendo nuevos árboles que produzcan nuevos frutos que alimenten a muchos no solo del presente sino de las futuras generaciones...y qué pasa con las especies que desaparecen?, y ¿Quién siembra las semillas? ¿Y en dónde? ¿Y quién los comercializa? ¿Y cómo los comercializa? ¿Y todos podremos "comprar" el fruto que necesitan?. o ¿lo adquirimos gratis? ¿Y en dónde será gratis, o la menos al alcance de nuestros recursos?
Sigamos siendo buenos frutos, para que las especies no desaparezcan.